sábado, 7 de noviembre de 2009

Definitivamente quizás

Viernes 6 de noviembre, sin duda, un día especial...

Debo decir que empezó de la peor manera. Mi amiga trabajaba hasta tarde, y decidimos que la pasaba a buscar y salíamos por notting hill. Pasé una hora esperando por fuera del centro comercial en el que trabaja ya que la retuvieron contra su voluntad haciendo trabajos forzados. Finalmente cuando por fin salió yo sentía que la sangré jamás volvería a recorrer mi cuerpo y moriría congelada ahí mismo. Si, tengo cierta tendencia a la exageración...

Finalmente ella me convenció de continuar con nuestro plan de salir tranquilitamente a un pub hasta las 2. Así que nos dirigimos a notting hill. Ella, totalmente agotada, y yo quejandome constantemente del frío que tenía.

Entramos al pub y todo cambio, un ambiente exquisito, música caribeña y gente guapa en gerenal. Empezamos a bailar como locas bebiendo cerveza china... si, como lo leen. Sacamos fotos, nos reimos, flirteamos con extraños. Típicas cosas que hace un par de chicas cuando salen solas.

En uno de nuestros muchos recorridos por el local vi a un chico adorable. Moreno, ojos claros y con un estilo increible. Me pareció demasiado bajito así que seguimos caminando sin que yo me molestara en hacer el más mínimo comentario al respecto.

Pasaron las horas, como si fueran minutos hasta que el chico bajito apareció a nuestro lado bailando, debo decir que de una manera aceptable tratandose de un inglés. Al rato se me acerca y me dice: Hola, Yo hablar un poco de Español. ¿Que tan adorbale resulta una persona que te dice algo así? Me percato de que somos de la misma altura. Le sonrío y empezamos a hablar en inglés. Me hace las típicas preguntas, de que parte de españa eres, donde vives, a que te dedicas. De todo lo que le contestaba hacía un comentario ironico. Comenta mi corte de pelo y comienza a acariciar mi cabeza... No puedo parar de reirme, sin duda el chico es gracioso. El es ingles, vive en Portobello Road y tiene 28 años. Diría su nombre si no fuera porque me parece del todo impronunciable y jamás me aventuraría a imaginar como se escribe....

De pronto me dice, eres guapa y yo sé que te gusto. Me ofendo (o me hago la ofendida?) y le digo si no cree que es un poco engreído decir eso, a lo que me contesta: Es que está muy claro, sabes porque? Por que estás apunto de darme un beso. Y al instante pone su mejilla a escasos centimetros de mi boca. Me echo a reir y lo miro a los ojos. Intento apartarme pero me mueva hacia donde me mueva el me sigue el movimiento. Finalmente le beso la mejilla y el me sonríe de medio lado y dice: Ves? Y ahora yo te beso a ti. Y me besa en la mejilla.

Estuvimos hablando y charlando, intercambiando comentarios irónicos por aquí y por alla. De cuando en cuando tenía el detalle de acercarse y darme otro beso en la mejilla. Intenté tomar el control, pero creo que simplemente disfrutaba demasiado intentando ver a donde quería llevarme.

Una hora antes del cierre del pub su amigo (un cuadro) empieza a aburrirse y le exige que se marchen. El chico bajito de nombre impronunciable, me toma por la cintura y me dice dame tu número. ¿Qué? ¿Mi número?... Se lo di, sin parar de pensar que no sabía que diablos estaba pasando. Estoy tan acostumbrada a saber cual será el siguiente paso que dará un hombre, a adelanterme, a saber que esperar, que estaba totalmente descolocada. Lo miré intensamente a los ojos intentando ver que pensaba, pero sigue siendo un misterio para mi.

Me pregunta si tengo planes para el día siguiente, le digo que si, una amiga viene de visita y haremos algo por la tarde. Bueno si tienes una cita con otro nos vemos después no me importa, me dice, y me sonríe de lado.Me promete llamarme al día siguiente después de las cinco. Me abraza (punto debil). Me besa en la mejilla y desliza su cara sobre la mía hasta darme un pico. Hundido!

Irremediablemente el resto de la noche merodeo por mi mente, no dejando lugar a nada más. Sería esta una nueva táctica de seducción? Una que jamás había experimentado antes? Sería cosa de ingleses? Estaba desconcertada. Que puede una esperar de un hombre que nisiquiera ha intentado besarla. Que no ha echo ningún comentario sexual sobre una, que nisiquiera tiene una mirada como las anteriores.

Desde luego apenas pude dormir. Constantemente miraba el teléfono, por si las 5 de la tarde me pillaban desprevenida. El día por suerte pasó rápido. Fui de compras, pero no pude comprar nada. Conversé con mi amiga, pero creo que no fui capaz de hablar de otra cosa. Y todo el tiempo con la mano en el bolsillo, agarrando fuertemente el movil, por si no lo oyera.

Para mi sorpresa lo oí. Un mensaje a las 17.30. Como va tu cita?:D

Enseguida empecé a volver loca a mi amiga, que hago? que digo? como? cuando? porqué? Soy terrible con estas cosas. Al final le mandé un mensaje diciendole que cual era el plan. Y esperé respuesta. Y no llegaba. Y finalmente decidí dejar de esperar. Y me acosté hasta que fuera la hora de que mi amiga me llamara para salir.

Suena el telefono. Es el chico de nombre impornunciable. El corazón empieza a latir en la punta de mi lengua. Atiendo. Su calma me exaspera! Cuentame como ha ido tu día, me dice. Mi día? Mi día has sido tú, en mi mente, en mi conversación y en mi mano expectante sobre el teléfono. No juegues así con mis nervios, que yo soy debil y simple. Creo que prefiero la cosas rápidas, los hombres simples, como yo.

Después de mis balbuceos sobre mis compras poco productivas y mi amiga y su novio, me pregunta que voy a hacer. Hago caso a un consejo previo y le digo, saldré con mi amiga, estoy esperando su llamada, te parece si te llamo cuando sepa mis planes? Y me dice, mandame un mensaje. Yo misma me impresione de como el inglés salía de mi boca y me hacía parecer totalmente en calma. Ni un solo balbuceo, en fin.

Y aquí estoy, en la dulce espera. Cada vez que paso por esta situación recuerdo que nunca me ha gustado la ansiedad que produce conocer a alguien. Y no se por que siempre se me olvida....

Mañana más...espero...

Rouge

No hay comentarios:

Publicar un comentario